24 sept. 2011

Que siga la racha (1-0)

Que siga y que lo haga por otros siete años. Vino el Valencia como muchas veces hemos ido nosotros a los campos de España, a adaptarnos a lo que el rival hace y a jugar a remolque intentando echar tierra sobre sus principales virtudes. Y un año más, vuelve a palmar el Valencia CF en nuestro campo, un año más porque han salido a neutralizar nuestras bandas y a Kanouté y un año más que les ha salido el tiro por la culata y precisamente ha sido por bandas y de Kanouté el gol que les ha hecho morder el polvo.


No he podido ver la primera parte, donde supuestamente hemos jugado mucho mejor que el Valencia en igualdad, dominando de pe a pa el partido y donde no se ha visto nada en absoluto tanto del equipo que casi roza el milagro de ganar al Barcelona la jornada pasada como del equipo que se arrastró como un fantasma por el Reyno de Navarra; así que sólo voy a comentar la acción del gol anulado a Kanouté, gol totalmente legal y que refleja claramente cómo el fútbol es así y lo que un día te da, otro día te lo quita. Eso sí, jugada muy difícil, de photo finish y que al final no hemos tenido que lamentar, aunque deja en evidencia una vez más que el arbitraje de Primera División necesita una remodelación desde los cimientos, y esto es, como ya comenté en otra entrada, la profesionalización del sector arbitral.

La segunda parte, la cual sí he visto por TV porque hoy no ha tenido más remedio, ha sido de auténtico infarto y como comenté en el termómetro del partido, ha conseguido que el Sevilla tenga uno de esos partido que necesitaba, en los que reafirmarse, en los que se pudiera ver de verdad el nivel de esta plantilla y de lo que son capaces estos jugadores.

Nos las dábamos muy buenas, con 1-0, un Valencia que lo intentaba más pero que no terminaba de llegar con claridad y entonces, en una acción bastante infantil de Trocho nos quedamos con 10, una entrada a destiempo, totalmente sobrante, en una zona sin peligro alguno para nuestros intereses Muñiz Fernández amonesta a nuestro jugador y se va a la calle. La verdad que ahí me desanimé bastante, como todos, y nuestra confianza en llevarnos el partido dio un bajón enorme.

Pero es que sólo diez minutos después Escudé hace un penalti que en su momento vi totalmente innecesario porque pensaba que Varas se abalanzaba sobre el balón. Roja directa a Escudé por derribar a Aduriz. Creo que en ese momento, resucitar a los muertos nos parecía más probable que llevarnos los tres puntos en un encuentro que se estaba volviendo loco.

Pero entonces sucedió, y como en ese magnífico spot de Sevilla FC TV, no sé si los santos, si la diosa Fortuna, si un pequeño seísmo que no llegamos a ver alteró la trayectoria del balón o simplemente que Banega tiró mal el penalti, se iba al poste rebotando y salvando momentáneamente nuestro uno a cero.


Y no quedándose ahí a gusto San Isidoro, San Fernando y San Leandro, utilizaron otro de sus trucos para llenar de picaresca a uno de los nuestros, provocando con un buscado pero inocente pisotón la agresión de Aduriz a Spahic (de nuevo, mi enhorabuena a este nuevo Mariscal del área y esperemos que siga así todo el año) y la consecuente roja directa al donostiarra.


El sevillismo comenzó a ver la luz y el público respondió. Suplimos la carencia de efectivos con más de treinta y cinco mil gargantas rugiendo y silbando, con los cientos de miles de plegarias y cruces de dedos de sevillistas que no podían estar en el campo y ahogamos al Valencia, agotado y con la cabeza claramente en los Drogba, Terry, Mata, Cole y compañía. Con nueve jugadores, pero sin perder la tan ansiada compostura defensiva que busca Marcelino, hemos aguantado media hora de monólogo valencianista, un monólogo con muy pocos argumentos pero eso sí, siempre peligroso, con remate de panza de Soldado incluído.


Un auténtico ejercicio de aquello que nos ha acompañado en nuestros 107 años de historia, la casta y el coraje, una victoria a priori sencilla que se ha tornado épica y que nos consolida en puestos Champions y en la tercera plaza, con permiso del Málaga. Todo un chute de moral para el equipo y la afición, justo lo que se necesitaba y se ha conseguido.

La semana que viene nos espera un Atlético de Madrid abonado al 4-0, tanto a favor como en contra, que tiene partido intersemanal. Un resultado positivo en este partido sería un nuevo golpe de autoridad en la mesa, aunque mantengo mi postura de que firmaría ahora mismo perderlo si no conocemos la derrota en los ocho partidos que tenemos entre el del Barça y el del Madrid.

No voy a exigirle a mi equipo más de lo que me ha dado hoy, simplemente le voy a pedir lo mismo jornada a jornada, porque no seremos un Dream Team, pero hoy hemos podido ver y comprobar que tenemos lo que hay que tener para derrotar a cualquiera.

Y si no que se lo digan a Unai.

Salud y Sevilla Fútbol Club.

5 comentarios:

  1. Partido de infarto. El primer tiempo fue bueno pero más en la presión y montar la jugada desde el robo que en la creación. Nos faltó pegada pero bien, para mí, los mejores 45 minutos del año. El segundo tiempo fue remar con las circunstancias, y se vió la mano del entrenador que ha ordenado a este equipo y le ha metido la solidaridad y el sacrificio en la cabeza. No se si el Valencia no supo o no pudo meternos mano, pero bueno. Bien está lo que bien acaba. Subidón de moral y un equipo que sólo puede darlo todo ante esta grada. Al menos vamos con las pilas puestas al Calderón. Veremos como está el equipo. Es sólo mi opinión, como siempre. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. P.D.: Por año me refería a lo que va de temporada, estas 5 jornadas... Sólo eso.

    ResponderEliminar
  3. Ahora sí se están empezando a ver cosillas buenas en la pretemporada prolongada que lleva Marcelino.
    Ves, Marcelino, como las cosas salen mejor si Fazio no va ni convocado?
    La defensa. Se ve que la está trabajando bien Marcelino, y que ha mejorado, y no sólo por los tres goles en contra o las 3 jornadas a cero, sino por gestos tales como los fueras de juego que tiran, que son muchos( hoy a Piatti, por ejemplo), y la picaresca bilardiana de Spahic, que hacía años que no la veíamos y que ayer ayudó mucho al equipo.
    En fin, que estamos en el camino.
    Ahora dirán que con 11 puntos, imbatidos, estamos hundidos, que jugamos mal, que la defensa desastrosa(?), que vulgarización de plantilla, etc...y que otros, con 12, en ley concursal, están que se salen. A ver si igualamos el rasero un poquito. En fin. Misión imposible.

    ResponderEliminar
  4. Estoy convencido, aunque todavia queda mucho por mejorar, que este equipo con Marcelino va a tirar para adelante.

    Tiempo y paciencia.
    Un fuerte abrazo amigo.

    ResponderEliminar