28 nov. 2011

Mismo cuento, final alternativo (0-1)

Muchos dicen (yo incluido) que este Sevilla no sabe a lo que juega. Después del partido de anoche, a mi me van quedando claras algunas cosas simplemente porque se van repitiendo partido a partido de los trece que ya llevamos.

Fuera, como vimos anoche, el equipo sale como una moto, hacen lo mejor que saben hacer y a marcar un gol por decreto. Algunas veces, con más pena que gloria, salen las cosas, otras no. Pero parece que debería quedarnos claro que el Sevilla cuando juegue fuera, va a salir a meter un gol y, cuando lo haga, se acabó. A arroparse bien atrás y a dejar al contrario jugar, que nosotros parece que estamos bastante a gusto viéndolas venir.

En casa, la cosa cambia y cambia porque somos nosotros los que estamos llamados a llevar la manija del encuentro, a soportar el peso del partido, a ser nosotros los que tengamos que jugar y relegar al contrario a verlas venir. Y ahí es donde el Sevilla no sabe a lo que juega. Cuando le toca hacer algo es cuando somos pobres y planos y sí que parece que no tenemos ni idea.

Una vez dicho todo esto, yo saco una cosa en claro y es que así es como juegan los equipos pequeños. Así podremos sacar puntos, ganar partidos, estar arriba, sí. Pero que nadie espere que este Sevilla enamore a nadie haciendo lo que hace, que ningún resultadista trate de convencer a uno que no lo es de que este Sevilla es grande y va a conseguir los resultados con creces, porque aunque realmente son los puntos, la solidez y la seriedad lo que hacen grande a un equipo, nadie dará un duro por nosotros cuando nos enfrentemos a un equipo que no sea un Zaragoza, un Sporting o un Osasuna.

Dejando de lado lo general, el partido de anoche calcó a la perfección lo que dije antes. El Sevilla salió lanzado, dominador, con mucho criterio y con algunos jugadores haciendo cosas irreconocibles en ellos en los últimos partidos. Rakitic creando juego de calidad, Trowchosky sin perder balones a diestro y siniestro o Navas rápido y mordiente como siempre. Con estos ingredientes, sumado a un Negredo que es un crack en toda regla aún estando en una forma pésima (se le veía totalmente fundido en el minuto 35), el gol de los de negro tenía que llegar de un momento a otro. Y llegó porque la defensa mañana es lo más malo que hay en Primera División, haciendo un penalti absurdo cuando Negredo se abría hacia afuera del area. No es de extrañar que sean la defensa más goleada de la categoría y si el Sevilla hubiera querido, podría haberlo sido aún más.

Pero no, con el golito, el partido a favor y el Zaragoza medio sedado, la mano de Marcelino se hace notar y el equipo progresivamente se va replegando atrás hasta que el Zaragoza revive y se hace dueño y señor del encuentro. Al igual que nosotros teníamos que marcar por lógica, anoche también nos salvó la lógica, y es que el poder ofensivo de este Zaragoza es igual o más cortito que su defensa. Por su parte, la nuestra, como viene siendo habitual (afortunadamente) se desenvolvió con maestría, con un Coke que hizo ver que Cáceres debería dejar de ocupar un puesto que no es el suyo e ir relegando al veterano Escudé, un Fazio irreconocible y que para mi hizo un partidazo (ojalá que siga así) y el Pitbull, que volvió con ganas y vaya si se notó su presencia.

El peor de los nuestros hoy, y creo que todos estaréis de acuerdo, ha sido Diego Perotti. No os podéis imaginar el mosqueo que cogió mi padre cuando entró Manu del Moral por Negredo. Efectivamente, no sabíamos que el vallecano estaba lesionado, pero hoy era un partido para demostrar que el Sevilla puedo cambiar y que Perotti, en su lamentable estado de forma que no se fue de nadie, ni bajó a defender, ni subió rápido ni distribuyó el juego ni nada de nada de nada acabara el partido en el campo teniendo a Campaña en el banquillo.

No es de recibo desvirtuar al argentino, pues no creo que nadie discuta su calidad, pero si lo hace mal, simplemente lo hace mal, se le cambia y no pasa nada. En los cinco minutos que Campaña estuvo en el campo se revolucionó el partido y tuvimos tres ocasiones claras. Sí, que el Zaragoza estaba muerto, pero ya estaba muerto desde el comienzo de la segunda mitad y nadie se atrevió a toserle a Roberto.

En definitiva, un Sevilla cagón que hoy ha tenido la suerte de tener delante a un equipo que huele a Segunda División. Está genial haber ganado, por mi ojalá ganásemos todos los partidos por 1-0 y de penalti, pero que no nos toreen más y que nos digan ya si este es el Sevilla que vamos a tener, porque si es así, chapó, yo cambiaré mis esquemas y mi nivel de exigencia y me sentiré tremendamente satisfecho ganando por uno cero en la Romareda y ver cómo nuestros jugadores lo celebran como un título en el campo; pero no estaré totalmente satisfecho si se nos quiere vender a un Sevilla arrollador y triunfal, que mate los partidos y que vuelva a ser lo que era.

Aún queda mucho, por supuesto. Sea como sea, hoy es día de estar tranquilos y contentos. Lo malo viene el próximo domingo, con el matagigantes Getafe en casa. ¿Qué Sevilla nos encontraremos entonces?

Salud y Sevilla Fútbol Club!!!

26 nov. 2011

Hoy, 26 de Noviembre...

Hubiera sido el 27º cumpleaños de Antonio Puerta.


Toda una mezcla de sensaciones y utopías las que da que pensar el acordarse de Antonio. Felicidad por una parte, porque siempre será el autor del gol que nos abrió las puertas de la gloria. Siento infinita tristeza, por supuesto, por lo que supuso su marcha, su subida al tercer anillo, desde el que nos tiene que estar viendo domingo a domingo, tirándose de los pelos por su equipo del alma y sobre todo por nosotros, por lo que fuimos su público, los que tantas veces coreamos su nombre y siempre lo llevaremos en el corazón, los sevillistas, por esta lucha fraticida que algunos están empeñándose en crear (o volver a crear) en torno al equipo y las múltiples figuras que en él hay. Pero también siento sana curiosidad, piensa uno en cómo los lamentables designios del destino pusieron fin a su vida y cortaron la proyección y la carrera de un chaval que apuntaba a cotas estratosféricas, convocado por la selección, titular indiscutible en el por aquel entonces mejor equipo del mundo, preparándose para ser padre y luchando por todo tanto a nivel personal como profesional. ¿Qué sería de nuestro Antonio Puerta si hoy siguiera con nosotros?


Probablemente sería incuestionable lateral izquierdo de la selección española, otro futbolista criado en el nuestra cantera partiéndose la cara por el mundo para defender el rojo de la camiseta nacional. Habría sido pilar básico en las conquistas de la Eurocopa y el Mundial. Sería, sin duda, un crack en toda regla.

No estoy tan seguro de que Antonio estuviera hoy, esta temporada que nos concierne, en nuestro equipo. Su inigualable zurda de diamantes sin duda hubiera despertado aún más interés del que ya despertaba en su día y decenas de grandes equipos se hubieran peleado por tenerle en su once.


Sin embargo, con nosotros, podría haber sentido el orgullo de vestir la camiseta sevillista por toda Europa y escuchar de fondo el himno de la Champions. Mirando al infinito mientras a nosotros se nos ponía el vello como escarpias ante tan magno derroche musical. Y después, en el verde, apuntalando a sangre y fuego su banda y, ¿porqué no? Quizá marcando algún mítico gol más. Quizá el que hubiera supuesto adelantar al Fenerbache en aquella fatídica tarde que un penalti nos dejó fuera de la Champions.

Quizá pudiera habernos llevado a una gloria mucho más alta de todas las que hemos vidido hasta ahora, la de poder pelear y ganar el título de Liga. A principios de la 2007/2008, tras pisotear como a una hormiga al Real Madrid en la Supercopa de España, empezar la Liga como una moto con sendas goleadas a cuatro... Si Antonio no hubiera sufrido aquello que lo apartó de nosotros, ¿hasta dónde habría llegado aquella plantilla de ensueño? Unida, letal, feliz y con un sentimiento y filosofía de equipo tan grabadas en las botas y los corazones de los jugadores que nada ni nadie, como a él aquel jueves de Feria, hubiera podido pararnos.


Pero el destino, caprichoso y macabro como muchas veces es, nos privó de la sonrisa de Antonio cuando más sonrisas había en el mundo sevillista. Entristeció al mundo y destrozó de una tacada a un equipo y a dos familias, la nuestra, la sevillista y la del propio Antonio, en el momento de mayor felicidad de todas nuestras vidas, unos por la gloria deportiva y otros por la alegría que antecede al nacimiento de un hijo.

Esto, quizá, es lo que hubiera deparado al Sevilla y a nuestro querido Antonio si la vida no hubiera sido tan cruel con él, si la vida no se le hubiera ido con 22 años de edad.

Hoy habrías cumplido 27 años y nadie sabe cómo habría sido tu vida si no nos hubieras dejado aquella tarde de Agosto de 2007, pero estoy totalmente seguro de que, fuere como fuere, hubieras sido uno de los más grandes y hubieras terminado por convertirte en leyenda del sevillismo de igual manera, con el tiempo y con el trabajo y la dedicación que siempre te caracterizaban, no de la forma acelerada y cruel en que lo hiciste y lo sigues siendo. No bromeo si digo que cambiaría veintisiete años de ir a ver a nuestro equipo al Pizjuán porque tú, Antonio, hubieras podido cumplir tus 27 años junto a nosotros, junto a tu mujer y a tu hijo.


Hoy, la zurda de diamante hubiera cumplido 27 años y como, para mi y seguro para miles de sevillistas, Antonio sigue vivo yo quiero felicitarle.

¡¡¡FELICIDADES CAMPEÓN!!!

24 nov. 2011

El hardware sevillista

Leo en determinados portalitos que en el entrenamiento de hoy nuestro entrenador está probando cómo sería el Sevilla con un nuevo (y ansiado) sistema. El 4-3-3 que tanto, tantísimo se ha oído, reclamado, esperado y suplicado.


Me quedo más tranquilo cuando veo que varios blogueros se hacen eco de esto, y claro está, puede que ellos también se hallan dejado engañar por los susodicho portalitos, pero en estos momentos, en los que aunque la situación de nuestro Sevilla FC no es mala, ni crítica, ni mucho menos fatal, sí que está siendo muy decepcionante para la inmensa mayoría de la parroquia sevillista. Han dolido y mucho estas cuatro jornadas post-Barça sin ganar, con dos derrotas en casa incluídas. Pese a la recuperación de las importantísimas bajas el equipo no mostraba ese puntito de intensidad, presión y combinación que todo esperamos y que, unos más que otros, confiamos que llegará de la mano de Marcelino.

Dije en el post tras la derrota frente al Athletic Club, un pelín irritado y dejándome llevar demasiado, que lo que realmente le pasaba al Sevilla no es que los jugadores no fueran buenos o el entrenador no transmitiera bien sus conceptos, sino que la identidad sevillista que tanta gloria nos ha traído y llevamos abanderando casi una década, el juego por bandas, ya no casa bien con nuestro equipo.

Puede que aquello lo pensara a la ligera, producto del cabreo. Pero hoy no hablo a la ligera y hoy, en frío meditándolo estos últimos días, me lo creo más que el domingo. Tenemos un equipo en plena renovación, un equipo que ha cambiado en los últimos dos años a más del 85% de los futbolistas de los títulos y que, pese a ello, sigue basando su juego en lo mismo aunque las características de sus jugadores sean muy diferentes.

He visto jugar poco o nada al Hamburgo, al Schalke, al Boca Juniors, al Montpellier, al Getafe o al Rayo, pero estoy más que seguro que ninguno de ellos basaba la mayor parte de su juego ofensivo por las bandas tanto y tan bien como lo hacía nuestro Sevilla hace pocos años. ¿Vamos a obligar a Trowchosky, a Rakitic, a Medel, a Spahic, a Manu del Moral o a Coke a que se empapen de la filosofía del juego por bandas y hagan de este Sevilla de nuevo un equipo campeón? Yo creo que es más sensato que sean ellos los que exploten las características que tienen y las bandas sean un recurso más, no el pilar básico de nuestro juego.


Ya no tenemos a Daniel Alves, a Adriano Correia, a Diego Capel, a Antonio Puerta, a David Castedo... Tenemos otros futbolistas, iguales o mejores, pero que no valen para estar esperando centros de Navas o de Perotti, sobre todo cuando ni Navas ni Perotti pueden, ellos solos, llevar las riendas de este equipo. El equipo tiene que cambiar, tiene que empezar a pensar de otra forma, el entrenador tiene que ser quien conciencie a los jugadores de que el "hardware" sevillista ha cambiado y, por ello, tienen que actualizar su "software".

Tenemos un equipo lo suficientemente compensado como para andar arrastrándonos por el campo, como para jugar al pelotazo y meter melones al area en busca de una oportuna cabeza. El Sevilla de las bandas, el 4-4-2, del centro de Navas gol de Kanouté, por mucho que nos pese y nos cueste creerlo, está obsoleto.


No sé cómo tiene que jugar este nuevo Sevilla, no soy entrenador ni catedrático en esto del fútbol, pero que Marcelino se haya dado cuenta de que esto no termina de carburar y pruebe un equipo diferente me parece una buena señal. Un rayo de luz, un soplo de aire fresco y ojalá que este fin de semana ante el Zaragoza veamos un equipo diferente. Que Marcelino se arriesgue, que cambie, que de oportunidad a lo nuevo. Puede que se equivoque, que sacrifique el juego por bandas y en un intento de elaborar nos salga el partido rana y el Zaragoza nos meta tres. Pero al menos se habrá intentado. Tenemos un equipo nuevo y un entrenador nuevo, habrá que equivocarse hasta dar con la tecla, pero lo que no puede pasar es que, con todo lo nuevo que hay, el equipo siga cometiendo los mismos y lacerantes errores.

No sé si estoy patinando en mis cábalas, pero a mi me parecen bastante acertadas. ¿Qué pensáis vosotros?

22 nov. 2011

El eterno ciclo

Para todos aquellos que aún no sepan o no se crean que la economía es cíclica y que todo lo que hagamos es pan para hoy y hambre para mañana, aquí os dejo un video esclarecedor que os dejará a más de uno con la boca abierta.


Así es amigos. La economía y el estado del bienestar acabó con la civilización más grande del mundo Antiguo y lo que pasa hoy en día, incluso este cambio de gobierno que hoy vivimos en España, es sólo la antesala, el momento de trancisión hacia otra etapa oscura. No será tan brutal y despiadada como la Edad Media, claro está, pero sin duda España no va a ser la cuarta potencia europea como promete el señor Rajoy.

Muchos encuentran similitudes (y las hay, eso es evidente) entre el cambio de gobierno de 1996 y el actual. Un partido de derechas que recoge un país en crisis tras varios gobiernos de izqueirdas que lo han dejado en la ruina. Un gobierno de derechas que va a tener que amarrar las botas a un país que ha luchado por mantener el nivel de vida de una población mayoritariamente mileurista y ha gastado y gastado recursos en conseguir la felicidad de estos sectores de población, con el consiguiente resentimiento del tesoro público. Y no sólo aquí, sino en todo el mundo.

Quiero explicar esto que digo con un ejemplo concreto y va a ser el mío propio.

Yo provengo y vivo en una familia de clase media, obrera por cuenta ajena, mis padres han trabajado toda su vida, más de veinte años llevan en sus respectivos empleos y ahora es cuando más están temiendo por ellos.

Yo era muy pequeño en 1996, apenas cinco años, por lo que no tengo recuerdos ni conciencia real de cómo vivía mi familia en aquella época, pero sí se que éramos humildes. No nos faltaba nada, pero tampoco podíamos permitirnos ningún lujo. A duras penas pudimos pasar de un alquiler a un domicilio en propiedad (cuatro millones de pesetas costó aquel piso en el que vivimos una década), con el consiguiente recorte y ahorrando y flotando poco a poco.

Hacia el primer tercio de la década de los 2000 puedo decir que estábamos bien asentados en la clase media, podíamos empezar a permitirnos más tonterías, se notaba la bonanza económica que vivía el país y el mundo en general. El desarrollo del estado del bienestar en esos años fue tan ejemplar que cualquiera podía zambullirse en la piscina del gasto y la trampa.

Cuando los socialistas llegaron al gobierno mi familia acogió la noticia con expectación y alegría, no podía ser menos. Las políticas sociales del PSOE, las ayudas (a las que afortunadamente no hemos tenido que recurrir nunca), el gasto público en apoyar a las clases medias y el cénit económico que se vivió en esa etapa fue generoso para todos y nosotros pudimos mudarnos a un piso más grande, pudimos mantener dos coches, cambiar la cocina, ordenadores, una televisión más grande... Aumentamos nuestra calidad de vida, sin duda. Jamás entramos en la trampa de pensar que podíamos más de lo que realmente podíamos, como le ha pasado a muchísima gente, pero tampoco se podía decir que nos cortáramos.

Esa sensación de poder gastar, de crecimiento y de que todo iba bien era unánime. Gracias al socialismo la clase media fue más rica. ¿Qué ha pasado? Pues como pasó en el video que antes os he puesto: la economía, el gasto y las prestaciones sociales que han aumentado en nivel de vida de todos se han hecho insostenibles. Por eso es por lo que ha fracasado el gobierno socialista, por eso es por lo que ahora va a gobernar cuatro años la derecha y sí, nos sacarán de la crisis y generarán empleo.

Nos sacarán de la crisis a base de recortes y de eliminar todas esas prestaciones que hacían que la clase media pudiera vivir y no sobrevivir. Generarán empleo a costa de que mi padre, mi madre o cualquier persona que lleve 20 o 30 años trabajando en una empresa se vaya a la calle sin un duro y se metan a dos chavales jóvenes a los que se le pagará la mitad. Ya creo que así se genera empleo, pero ¿a qué precio?

¿Compensa que cuadren los números si todos somos más pobres? ¿Pasaremos esta época para llegar a otra de bonanza y cometer los mismos errores que se llevan cometiendo dos mil años?

¿O quizá es necesario abandonar las ideas capitalistas o socialistas, derechas o izquierdas, y abrazar un nuevo sistema, un nuevo orden mundial? Yo no lo sé, sólo soy uno más. Pero estoy totalmente convencido que no se arregla un muro con esparadrapo. Al igual que un clavo no quitó otro clavo en el Imperio Romano, recortes ahora significará gasto mañana, para más recortes en el futuro. El eterno ciclo de la economía. ¿Hasta dónde llegará?

20 nov. 2011

Nos volvimos a comer el rabo (1-2)

Pésimo partido, de principio a fin, del Sevilla FC en esta fría y húmeda tarde de Noviembre. Como si de una peli de Buñuel se tratase, el Athletic nos ha pintado la cara de verde en nuestra propia casa, sin sudar lo más mínimo y con un conformismo por parte de los nuestros que, más que alarmante, me resulta indignante.


Claro está que, ante todo, vamos a seguir en puesto europeos una jornada más, que podría ser peor de lo que ya es y que hay que tener fe en el equipo y toda esta patulea que venimos escuchando desde hace ya cinco jornadas.

De la dinámica ascendente del equipo que se culminó con el agónico empate del Camp Nou poco o nada parece quedar ya en las piernas de nuestros futbolistas. Dije entonces que no teníamos que creernos nada, que no por empatarle al Barça íbamos a tenerlo todo hecho y que lo importante era sacar, en estos ocho partidos que tenemos entre el del Nou Camp y la visita del Mafia CF a Nervión teníamos que sacar un buen colchón de puntos. De momento, en esos ocho partidos que tenía entre ceja y ceja, sacamos cinco puntos (tres frente al Sporting y dos frente a Racing y Mallorca) de quince posibles. La media inglesa, por supuesto ya ha perdido todo su sentido, no estamos en posición de andarnos con milongas y con cuentas cuando llevas cinco partidos, tres de ellos en casa, sin conocer la victoria.

Lo peor de todo es que, tras cinco partidos sin conocer la victoria en los que hemos tenido importantes y determinantes bajas, cuando estas se han recuperado no ha cambiado para nada la imagen del equipo. No esperaba hoy un excesivo jogo bonito, pero sí quizás más pegada y solvencia, tanto arriba como abajo. Ni una ni otra, seguimos sin dar dos pases seguidos, seguimos regalando balones al rival y de la excelsa solvencia defensiva de Marcelino parece que no quedan ni los cimientos. El muro de Constantinopla se ha convertido en el seto de mi jardín, fallos como el de Spahic hoy son de juveniles, chavales a los que su impronta y amor propio les hace precipitarse y regalar balones totalmente surrealistas porque la decisión de Spahic en el segundo gol del Athletic es de traca. De todas las posibilidades que el destino ponía a su favor para sacar la pelota, escogió la de impactarla en el pié de De Marcos.

Pero no nos cebemos con la defensa cuando al que hay de verdad que pedirle cuentas está más adelante. Desde su llegada a Sevilla pensé que sería un jugador que propiciaría un amplio salto de calidad en el Sevilla FC. Hoy, después de verlo durante más de tres meses, no estoy tan seguro. Hablo de Piotr Trochowski, por supuesto. No digo que el alemán sea mal jugador, pero creo (no he mirado las estadísticas) que es el jugador sevillista que más balones ha perdido en lo que llevamos de temporada. Parece que le pican los pies cuando tiene la pelota, le cuesta pasarla, ni por asomo se va en velocidad y nunca realiza un desmarque apropiado con el que poder valerse de su excepcional golpeo. No sé si es culpa suya o culpa de un entrenador que le mete en la cabeza ideas poco afines a su estilo, pero el polaco está a años luz de lo que era en Hamburgo. Pero qué podemos esperar, nadie da duros a cuatro pesetas.


Hoy no tengo nada en contra de Fede Fazio. Quizá Medel hubiera podido aportar algo más al equipo, pero viendo el nivelito que ha mostrado hoy el equipo, ha estado aceptable, al igual que Navas, de lo poco reseñable hoy, que ha vuelto a ser un puñal, anotando un precioso gol y luchando los noventa minutos. De Negredo poco que decir, hay que esperar a que coja su forma de siempre; Kanouté como siempre intentando dar un poco de calidad y floritura a este equipo vulgarizado y Perotti rápido e incisivo pero sin nada de suerte.

Aún queda mucho, muchas tardes en Nervión, muchas sonrisas y muchas lágrimas, pero si esto no se empieza a reconducir o, al menos, dar alguna señal de vida, nos podemos meter en una dinámica negativa que puede cortarnos de raíz todas las aspiraciones que teníamos para esta temporada. Hay que hacer más y hablar menos. Hay que aceptar lo que se tiene y cambiarlo si no funciona. Hay que tener un poco menos de orgullo y un poco más de cabeza.

El Athletic de Marcelo Bielsa nos ha dado un baño táctico esta tarde, ha dejado bien claro que no va a especular lo más mínimo y, sobre todo, ha dejado claro que es un grandísimo entrenador de fútbol y está en un grandísimo equipo que, con 1-2 en el marcador ha tenido tiempo incluso de hacer un rondito con el balón para chulear magistralmente a los deshauciados tíos de blanco.


El Sevilla de Marcelino García Toral ha confirmado que hay algo inherente e invisible en el equipo que no le deja explotar, que ha borrado de raíz todo lo bueno que teníamos en campañas pasadas y que necesita grandes cambios ya sean tácticos, de implicación, de iniciativa, de concentración o simplemente de lavado de cara.

Hoy hemos visto y comprobado una vez más que el recurso del centro y el juego por banda ya está más que manido, que la identidad del Sevilla de Caparrós, que Juande llevó a la gloria, que Jiménez cambió un poco en pos de una mayor solvencia atrás y que Manzano terminó de dinamitar, tiene que cambiar. Tiene que cambiar porque han cambiado la mayor parte de los jugadores que hacían que esa identidad tuviera sentido y fuera efectiva. Tiene que cambiar de raíz en pos de que no seamos un equipo previsible, vulgar, apático, cagón y simplemente malo. Tiene que cambiar para que de una vez Marcelino Garcia Toral demuestre que él también es un grandísimo entrenador.

El Barcelona del Dream Team y el actual juega al fútbol total porque tenía y tiene jugadores para ello. El Real Madrid ha cambiado en los últimos años su identidad, dejando de lado el discurso chupón de los "galácticos" convirtiéndose en un equipo mortal a la contra y rápido como un misil, al igual que el Valencia, gracias a los jugadores que tienen. El propio Athletic Club ha abandonado su juego "vasco", físico y directo para centrarse en tocar la pelota, las trancisiones por bajo, el juego combinativo. El Villareal se está empezando a dar cuenta que va a tener que abandonar ese juego preciosista que le caracterizaba porque simplemente no tiene ya los jugadores que le permitían realizarlo.


¿Por qué este Sevilla, sin los jugadores que en años anteriores nos hacían tremendamente superiores jugando por bandas (Daniel Alves, Adriano, Puerta, Diego Capel) y con jugadores que ahora pueden aportar mucho por el medio no abandona de una vez el manido recurso del centro de Navas - gol de Kanouté?

Está claro que este recurso nos ha dado incontables noches de gloria, pero si queremos seguir teniendo tardes y noches de gloria esto tiene que cambiar a la voz de ya.

Salud y Sevilla Fútbol Club. A por el Zaragoza.

19 nov. 2011

Nervioneo

Eso es lo que tengo con respecto al partido de mañana, un nervioneo en el estómago como bien se encargó en verano de protagonizar aquel señor argentino en el spot de la campaña de abonados.

Parece, una vez más, que todo se nos ha puesto en bandeja. Recuperamos a tres de los pesos pesados de la plantilla, esos por los que probablemente no hemos hecho el nueve de nueve en los últimos tres partidos. A su vez, el Athletic viene con hasta siete futbolistas en el dique seco y la rachita del Athletic en Nervión no es para nada halagüeña hacia sus intereses, dieciocho años sin ganarnos en casa. Todo un dato, pero no olvidemos que el equipo que ha perdido hoy en Vila-Real llevaba trece años sin ganarnos en casa y la última vez que nos visitó logró la machada. Habrá otros muchos ejemplo, pero este es el único que puedo recordar ahora mismo.

Con estas bajas que he mencionado, parece ser que el "loco" Bielsa va a cambiar un poco su esquema de juego habitual y va a colocarnos un planteamiento con 3 centrales y carrileros, para quitarnos el balón, salir rápido con Muniaín y matarnos con un Fernando Llorente que finalmente sí jugará.

Por nuestra parte, pese a que recuperamos a Negredo, Kanouté y Perotti, el chileno Medel hace baja por sanción, siendo aquí donde está la mayor incógnita de la noche, ¿quién le suplirá? Conociendo el conservadurismo y la tendencia nula a experimentar de nuestro entrenador, probablemente sea Fazio el que ocupe el perfil de centrocampista defensivo, aún sabiendo todos que este chico es central, que será más o menos buen defensa, pero si se le coloca en la obligación de cortar, correr detrás del rival, robar y dar un pase que sirva para elaborar jugada, Fede Fazio se diluye como un azucarillo. Y me temo que por esta decisión vayamos a sufrir muchísimo, porque si ya regalamos mucho muchísimos balones, imaginaros con Fazio de centrocampista de contención.

La otra opción, la que a mi me gusta y nos parece la más noble, creo, a la mayoría de nosotros es que Marcelino tenga lo que hay que tener y le de la oportunidad a Salva, convocado de última hora. Un jugador que en pretemporada dio unas sensaciones impresionantes, superando lo que ya todos conocíamos de él en años anteriores en el filial, y que no ha salido del Sevilla Atlético en lo que va de año. Ha habido cambio de fichas, Salva por Campaña, en la convocatoria, así que esperemos que Marcelino piense y se arriesgue, creo que nadie discutiría su decisión si coloca a Salva de inicio y todos lo aplaudiríamos. Habrá que esperar hasta mañana a las seis.

Apuesto por un 4-5-1 típico, ya por fin con Negredo de punta de lanza, asistido por Manu del Moral (no veo nada practico que salgamos con dos delanteros, sobre todo con el excelente momento que pasa el jiennense). La segunda incógnita es conocer la composición de la linea media, Perotti y Navas parecen indiscutibles para mañana, pero... ¿Trochowsky o Rakitic? Soy partidario de dar mañana confianza al rubito, pero sólo es una especulación mía.

Nos arbitrará el valenciano Ayza Gámez, inédito con nosotros este año y con el cual llevamos desde 2005 que ascendió a Primera, 7 victorias, 3 empates y 2 derrotas, un baremo realmente bueno. Este Ayza Gámez es el árbitro que dirigió aquel infernal encuentro en el Calderón que terminamos de ver rozando la una de la madrugada, tras suspenderlo por el lanzamiento de botellas a Palop. Afortunadamente, terminamos ganando ese partido. Esperemos que siga la racha con Ayza y nos acostemos mañana con una sonrisa de oreja a oreja y a 2 puntitos de la Champions.

Ah, por cierto, espero que mañana vayáis a votar, aunque sea nulo, pero votad. Votar en blanco y no votar sólo perjudica a los partidos minoritarios que sí que buscan una solución y favorece a los gigantescos e inoperantes "PPSOE".

16 nov. 2011

Tras las filas enemigas: Athletic Club de Bilbao

Una semana más, os traigo uno de los posts que más me gustan compilar y escribir, el de Tras las Filas Enemigas. Esta semana, cómo no, desde Bilbao recibiremos varias opiniones y comentarios de aficionado al Athletic Club, sin embargo esta semana ha sido especial para mi.

Por primera vez desde que hago esta sección he tenido una facilidad pasmosa (quitando a los amigos granadinos que también fueron tremendamente amistosos) para encontrar colaboración para la sección. Tanto ha sido que son tres los textos que he recibido desde la capital bilbaína, dos textos de aficionados blogueros de a pie y otro que ha remitido un conocido periodista deportivo bilbaíno, del cual me ha sorprendido mucho su colaboración, ya que generalmente los periodistas no se prestan para estas cosas (¿o quizás sean sólo los periodistas sevillanos?).


A lo que iba, ante esta ola de amistosa cordialidad y apoyo desde la capital vasca, no me queda otra que publicar los tres textos sin quitarles una coma, aunque vaya a quedar un post extensísimo, pero la verdad es que merece la pena. Desde aquí mil gracias a Javier Martín del blog La Cantera de Lezama, a Alberto "Kupela" de la revista de prensa online IRATZAR y al periodista Juan Carlos Latxaga del blog Conversaciones en la Catedral, por todas las impresiones que me han cedido para que todos podamos disfrutarlas. Ahí van.


Javier Martín - La Cantera de Lezama

Un módelo a seguir en el mundo del fútbol actual

Este domingo a partir de las 18.00h en el Sánchez Pizjuán no es un partido cualquiera veremos un "clásico de la liga" no en vano se ha enfrentado en el feudo sevilllista en 67 ocasiones con 40 victorias del Sevilla 18 empates y 9 derrotas.

Las estadísticas dicen que a lo largo de la historia el Sánchez Pizjuán es un campo muy dificil de puntuar para el Athletic, esta temporada en mi opinión creo que el Athletic puede sacar algo positivo si mantiene la intensidad y la manera de jugar que viene haciendo ultimamente.

Del Sevilla que puedo decir que durante estos ultimos diez años ha sido un módelo a seguir por el futbol europeo basado en una gran rentabilidad en los fichajes y sobretodo apostando por la cantera. Ese modelo le hizo ganar dos campeonatos de UEFA consecutivos (2005/06 y 2006/07) y la Supercopa de Europa de 2006 para mí con un mérito incuestionable y colocandose el club "nervionense" entre los grandes de Europa.

En la actualidad debido a la crisis que atraviesa el mundo del futbol y sobre todo derivado del desigual reparto de los ingresos televisivos todos los clubs menos Barça y Real Madrid en nuestra liga partimos en desigualdad competitiva. Desde fuera veo al Sevilla un equipo en construcción con nuevo entrenador pero que seguro va a estar arriba luchando por puestos europeos.

De los duelos Sevilla - Athletic tengo un recuerdo especial de la ultima victoria del Athletic en el Sánchez Pizjuán y es que han pasado ya 18 años. Fue la temporada 1993/94 el partido acabó en 1-3 y el Athletic fue capaz de remontar el gol de Suker con dos de goles de Guerrero y uno de Valverde.

Athletic y Sevilla son dos de los clásicos de la liga y además creo que ambos clubs a lo largo de la historia tienes más cosas que les unen que les desunen a pesar de la distancia ya que 8 ex-rojiblancos han militado en el club sevillista (Aitor Ocio, Areta III, Bilbao, César, De la Fuente, Ferreira, Maguregui y Valencia).

Desde estas líneas desear suerte al Sevilla F.C. para esta temporada que acabe lo más arriba posible pero obviamente espero que mi Athletic sea capaz de poder llevarse la victoria tanto en el Sánchez Pizjuán como en San Mamés.

Un saludo a toda la afición sevillista.

Alberto "Kupela" - IRATZAR

El Athletic visita a otro histórico club de la Liga, también centenario, que en las últimas temporadas se ha mostrado como uno de los grandes, siempre en el vagón de cabeza.

Una de las cosas que más me gustan del Sevilla FC es su himno del centenario y ese "sevillista seré hasta la muerte" de "El Arrebato", un sentimiento como el que en el "botxo" tenemos con nuestro Athletic y ese lema "Orain eta beti, gu gara Athletic" ("Ahora y siempre, somos Athletic") que refleja al club como algo nuestro, algo de casa. Con respecto al presiente Del Nido me gusta su actitud en defensa de una liga más equitativa y su sevillismo aunque a veces pienso que le pierde la boca y debería ser un poco más prudente (me estoy acordando ahora de aquel "nos comeremos el león desde la melena hasta la cola" de la semifinal de copa de 2009).

Buenos lazos unen Athletic y Sevilla, sobre todo las 4 últimas temporadas en las que hemos contado con un ilustre sevillista de entrenador que se ha hecho querer en Bilbao, "Jokin" Caparrós, y que nos ha hecho crecer tras unas temporadas "negras". El Sevilla FC recoge los frutos que el técnico de Utrera sembró con la cantera las 5 temporadas que dirigió al club, labor que también ha hecho en nuestro Athletic. Sus recientes trofeos en UEFA y Supercopa de Europa así lo demuestran. También hemos compartido jugadores como Aitor Ocio, actualmente lesionado para el resto de temporada, Luis de la Fuente, Patxi Ferreira o Maguregi, entre otros. Otra de sus similitudes aparte de los colores rojo y blanco en los escudos es su trabajo de cantera con la figura de "Monchi", director deportivo famoso por su habilidad para fichar jugadores desconocidos, confiar en jugadores de la cantera y sacarles un gran potencial deportivo y económico.

Feudo complicado se me antoja el de Nervión pues llevamos desde la temporada 93/94 (1-3) sin conseguir una victoria, tan sólo han sido 9 los triunfos conseguidos en 67 enfrentamientos ligueros.

Esta temporada el Sevilla y su nuevo técnico Marcelino han convertido el Ramón Sánchez Pizjuán en un fortín con 4 victorias, 1 empate y 1 derrota (creo que no prevista en su último partido en casa frente al recién ascendido Granada). El buen trabajo del equipo se refleja también en sus desplazamientos, todos ellos resueltos con empate. Esta labor le mantiene 5º en la Liga. Aunque en la UEFA Europa League haya sido eliminado la eliminatoria fue muy igualada con el Hannover 96.

Rival directo del Athletic por las plazas europeas mantiene un buen nivel defensivo con pocos goles encajados, labor en la que también colabora el portero Javi Varas que está haciendo una buena temporada. Ofensivamente todavía puede mejorar.

Los puntos "rascados" ante rivales de entidad como el Barcelona, Valencia o Atlético de Madrid se han perdido ante rivales supuestamente inferiores. Lo que deja, creo, un sabor agridulce en la afición sevillista en lo que respecta al transcurso de la temporada.

En fin, insisto en que me parece un partido difícil aunque no imposible de obtener un resultado positivo para el Athletic.

Juan Carlos Latxaga - Conversaciones desde la Catedral

Un campo maldito para el Athletic

En mi condición de periodista deportivo he visitado el Sánchez Pizjuán (y el Benito Villamarín) en multitud de ocasiones y siempre he vivido un sentimiento contradictorio: por un lado la ilusión que nos hacía viajar a Sevilla, donde nos esperaban unos finos con su correspondiente platito de jamón con picos en el barrio de Santa Cruz, un paseo con su correspondiente cervecita por la calle Betis, o la charleta animada con los recepcionistas del hotel al que siempre íbamos, uno sevillista y el otro bético, que por turno se hacían del Athletic para ver si ganábamos al eterno rival. Por el otro lado, la pereza que nos daba asistir a un partido que sabíamos que indefectiblemente iba a acabar en derrota del Athletic. Ahora mismo, recordando aquellos partidos, tengo que remontarme hasta 1993 para encontrar la última victoria del Athletic en el Pizjuán, 1-3, con Jupp Heynckes en el banquillo y con un Guerrero que empezaba a destaparse como futbolista grande. Antes, dos años antes, una noche de sábado, se produjo otra victoria milagrosa, 1-2, con Iñaki Sáez en el banquillo y Ziganda y Valverde como goleadores de última hora, en unos momentos bastante difíciles para el Athletic.

Los campos sevillanos han sido siempre complicados para el Athletic. Los dos. He visto jugar al Athletic en el Pizjuán bien, regular y mal, pero casi siempre perdiendo el partido. A veces por mala suerte, otras por el árbitro, las más porque el Sevilla acababa siendo superior o a alguno de sus jugadores le daba por hacer el partido de su vida. Me acuerdo a botepronto de Pintinho, de Ramón, un goleador efímero pero que le hizo más de un roto al Athletic, de Sanjosé y los duelos que mantenía con Dani, la elegancia atrás de Álvarez, del grandioso Francisco, de Morete, de Jiménez, de Rafa Paz y, cómo no, de Polster o Zamorano, por no hablar de Dassaev, ¿qué se le habría perdido a un ruso en Sevilla?

Tengo recuerdos de calor y de terreno de juego duro y pelado, de botes irregulares del balón y, sobre todo, de la pesadilla de las palmas del público cuando el campo se ponía cuesta abajo y al fondo se encontraba la portería del Athletic. Recuerdos de taconazos y de olés, pero también de juego duro y pierna fuerte, de algún expulsado y de gradas en ebullición.

Digamos que para compensar, San Mamés siempre ha sido para el Sevilla lo que el Sánchez Pizjuán era para el Athletic. El agua y el barrillo, el frío y la grada rugiendo, Sanjosé y Dani repartiéndose estopa y la técnica del Sevilla superada por la velocidad del Athletic.

Hoy los tiempos han cambiado y es difícil apreciar un futbolista de la escuela sevillana como Francisco, pero los choques entre el Sevilla y el Athletic siguen siendo un clásico que perdura por encima de algunas situaciones extrañas como aquel fichaje de Maradona (debutó como sevillista en San Mamés) o algunos descensos de los andaluces.

Creo que desde que Caparrós llegó al Athletic, miramos al Sevilla de otra manera, pero los del Athletic seguimos teniendo el Sánchez Pizjuán como uno de nuestros campos malditos. Esperemos que Bielsa, que, como recién llegado, no sabe de estas cosas, no caiga también en el maleficio y el domingo veamos una victoria del Athletic. Seguro que no será nada fácil por muchas dudas que tengan los locales, pero después del partidazo contra el Barcelona ganar en Sevilla nos convencería de que estamos en los albores de un gran equipo.


Parece que el sentimiento es mutuo. Respeto al Athletic por su filosofía, por su historia y por su manera de vivir y ver el fútbol; y lo sigo siempre que puedo. Creo que somos dos equipos muy parecidos en todo, desde la grandeza que tuvimos antaño y que poco a poco sigue renaciendo hasta en cosas menores como que, por ejemplo, ambos vivimos los derbis con más morbo de la Liga. Me llama la atención que admiren el himno del Arrebato y que muchos nos tengan en consideración por nuestra impecable gestión, por muchos se empeñen en desprestigiarla. Todo sea dicho, muchas gracias a estos tres athleticzales y suerte para el resto del año.

Nota: Aquí podéis ver lo que he escrito yo, a modo de contraprestación, sobre el Athletic para el blog IRATZAR: acceder al enlace.

15 nov. 2011

Publicidad y Censura

Hoy, como estudiante de Publicidad que soy, me llama la atención un articulito que he leído en la prensa, así que os traigo un post más serio y alejado de lo habitual en mi blog

El programa de Telecino "La Noria", tras la "espantá" que varios de sus patrocinadores hicieron a principios de este mes a modo de protesta por la deleznable e inefable entrevista que se hizo a la madre del "Cuco" implicado en el caso Marta del Vastillo, por la que cobró ni más ni menos que diez mil euracos; está a punto de desaparecer, tras seguir perdiendo anunciantes. 20 marcas, desde que se realizó la entrevista, han retirado sus anuncios del programa, reduciendo los ingresos publicitarios de éste de 450.000 a 84.000 €. Entre los anunciantes que han retirado sus nombres de este patético y esperpéntico programa se cuentan Nestlé, Campofrío, President, Puleva, Bayer, Panrico o Queso Milner. Por su parte, parece que ha calado la iniciativa empezada en redes sociales como Tuenti o Twitter de boicotear a la cadena Telecinco evitando sintonizarla o directamente eliminándola del TDT.

Telecinco se enfrenta a pérdidas gigantescas a cambio del morbo, la emisión del programa "La Noria" está pendiendo de un hilo y lo más probable es que se retire definitivamente por su inviabilidad económica. De igual manera, pero a la inversa, para las marcas el mero hecho de retirar sus nombres del programa de Jordi González ha sido una extraordinaria promoción para su imagen, dando a entender que no están para nada de acuerdo con que se ningunee la memoria de una chica asesinada y que rechazan por completo este tipo de prácticas en televisión.

Leyendo esto, no me cabe duda de que a todos nos va a ir mejor la vida si este maloliente y ridículo programa, el cual no he visto jamás, y la actitud de estas marcas es plausible y digna de reconocimiento.


Ahora bien, todo esto me da que pensar. Aunque es de sentido común calificar como esperpento pagar 10.000 euros a la madre de un asesino/encubridor de asesinato, ¿qué pasaría si esto creara una dinámica en la que las marcas patrocinen o no evento según lo que consideren moralmente aceptable? ¿Nos parecería igual de bien que una marca retirara su publicidad de una publicación que se mostrara abiertamente a favor del matrimonio homosexual? Apuesto un dedo a que no.

Realmente dudo que a las marcas les importe lo más mínimo la memoria de Marta del Castillo, las miles de parejas homosexuales que hay en España, la Ley del Aborto, la Ley Antitabaco o la ideología de unos y otros. Lo que les importa a las marcas es ganar dinero, y para este caso, patrocinar un evento en el que se paga dinero a una persona salpicada indirectamente en un caso de asesinato habría supuesto un absoluto desprecio por parte de sus consumidores. Una marca debe estudiar dónde se mete, estudiar el público que tienen esos espacios y cómo puede repercutir esto en sus ingresos, más allá no deben meterse porque todo lo demás entra en juicios de valor y, a menos que la marca declare abiertamente estar dirigida a un público concreto, cuanta más gente vea "Panrico" o "Pato WC" más se venderá.


Ligar publicidad a determinados contenidos es censura, y si permitimos que sean los anunciantes quienes definan la línea idológica o de contenidos de una publicación o espacio en TV se destruye la pluralidad de opinión y se reduce muchísimo la calidad de lo que llega al consumidor, que ya de por sí es mala. Es lógico que las marcas no quieran asociarse con determinados fenómenos, pero es peligroso dejarlas a su libre albedrío y que sean ellas las que juzguen lo que es moral y lo que no.

Más que juicio moral yo veo interés en las decisiones que están tomando ya más de 20 marcas con respecto a "La Noria". Es positivo que una marca se retire cuando no esté de acuerdo con una publicación que discrepe con la imagen que desee dar, sin embargo no es nada positivo que una marca presione a un medio para que publique o no determinados contenidos conforme a sus designios. Lo primero es selección, lo segundo es censura y, lamentablemete, esto está a la orden del día y más en momentos de crisis, cuando los medios necesitan dinero y financiación como sea porque sencillamente no les llega y esto juega a favor de las marcas que pueden logra fácilmente que un medio se pliegue a sus pareceres porque no hay nadie que les diga que no.


Como futuro publicista, veo genial que esto pase (emulando a aquel brooker que salió en la tele británica regocijándose de vivir en crisis porque esto supone más ingresos para él) ya que eso supone más facilidad para conseguir un trabajo; como consumidor... no lo veo tan claro.

Pero si ni siquiera nuestros medios "serios y libres" y nuestros líderes de opinión nos defienden y son los primeros que ponen el culo... ¿Cómo lo vamos a hacer nosotros?

14 nov. 2011

Asi van los árbitros de Primera

Ya ha pasado el primer cuarto de Liga y varios análisis hemos visto de nuestro equipo, de cómo se va desenvolviendo la Liga y que ya practicamente está de nuevo instaurada la pelea de dos por el título y se mantendrá así hasta Mayo. No obstante, hoy quiero intentar haceros un análisis de cómo va el tercer estamento en esto del fútbol más allá de los dos equipos contendientes en cada partido, los árbitros. Aquí os dejo unos datos para que veamos todos cómo se están desenvolviendo los "men in black" del fútbol.


Es curiosa la relación de partidos arbitrados por cada uno, ya que hay una diferencia de tres partidos entre el que más ha dirigido en lo que va de liga, el valenciano Ayza Gámez (7) y los que menos, Iturralde, Clós Gómez y el mayor de los Teixeira con 4 partidos cada uno. La verdad podríamos achacar esto a la edad, ya que estos tres últimos rondan o sobrepasan los 40 años, pero el dato clave es que, a expensas de Iturralde que este año se retira (aleluya para el sevillismo), los que menos pitan son los "mayores" que llevan menos años y, por lo tanto, se les presupone una menor capacidad de adaptación a la exigencia de Primera. Este es el caso del mayor de los Teixeira.

Por otra parte, en cuanto a tarjetas amarillas a mi personalmente me sorprende que sea Turienzo Álvarez el más tarjetero hasta la fecha, con 47 amarillas en seis partidos. Mucha tela casi ocho amarillas por encuentro, sobre todo para un árbitro tan veterano y que nunca ha destacado en esta faceta, sino en la de ser un tío tranquilo y dialogante. Por su parte, Mateu Lahoz como era previsible, es el menos tarjetero de todos, con 14 tarjetas en lo que va de Liga, lo que seguro se mantiene hasta el final. Es preocupante el contraste entre uno y otro y eso que Mateu ha pitado partidos duros como el Málaga-Madrid o el nuestro contra el Granada y Turienzo suele arbitrar a equipos como Getafe, Rayo o Rácing. Esto no tiene nada que ver, porque cada partido es un mundo, pero habría que mirarse y bien estos contrastes porque sólo reflejan la disparidad de criterios que existen y que sólo afectan negativamente al arbitraje y a la imagen de los árbitros.

Foto del DNI de Muñiz Fernández

Avanzando un paso más, a día de hoy sólo la mitad de árbitros de Primera División, diez, han mostrado tarjetas rojas y de entre ellos, cómo no, Muñiz Fernandez el engominado se lleva la palma, con 4 expulsiones directas y 3 por doble amarilla. Siete expulsiones en los seis partidos que ha arbitrado, mientras que otros compañeros que han arbitrado los mismos partidos que él como Delgado Ferreiro o Fernández Borbalán no han mostrado ni una siquiera. Sin duda y cayendo en el riesgo de repetirme demasiado, un hecho que constata, una vez más, que la disparidad de criterios existentes en el arbitraje es algo arraigado en esto pero sin duda una lacra para el fútbol.

Por su parte, los dos árbitros debutantes este año, Del Cerro Grande y Pérez Montero están teniendo un inicio en su andadura por la élite bastante tranquilo, pasando desapercibidos (el sueño de todo árbitro) y teniendo la suerte de haber dirigido ya a grandes equipos como Barça, Valencia o a nosotros mismos. No me cabe la menor duda de que de aquí a unos años vamos a tener nuevos árbitros Fifa y apuesto por el de Linares, Pérez Montero para la escarapela internacional. A ver si hay suerte, ya que todo este tipo de reconocimientos habla fenomenal de la Federación Andaluza, una de las más complicadas (sino la más) para llegar a la élite por la cantidad de equipos, árbitros y divisiones que hay.


Para nosotros, el cómputo de actuaciones arbitrales en este primer cuarto de Liga nos arroja dos datos demoledores: somos el segundo equipo más amonestado, con 38 amarillas, sólo por detrás del Espanyol con 40; y el equipo que ha sufrido más expulsiones, dos por doble amarilla (la de Trochosky frente al Valencia y la de Fernando Navarro contra el Barça) y dos directas (Escudé y Kanouté, en los mismos partidos respectivamente). La gran pregunta es... ¿somos nosotros o son los árbitros? Hay debate.

Lo de las amarillas no me extraña, Spahic ya ha sido sancionado por acumulación, Medel la va a cumplir este domingo y todos nuestros futbolistas, salvo Armenteros y Palop han sido amonestados. Entiendo que esto es algo que conlleva, inevitablemente, ser solventes en defensa. Pero también es cierto, en el partido contra el Barça por ejemplo, que tuvimos más amonestados que faltas cometidas y eso recae 100% sobre la labor del árbitro, en aquel caso Iturralde, que fue verdaderamente lamentable. Las expulsiones son ya otro cantar, las dos frente al Valencia me parecieron justas, las dos contra el Barcelona... La de Kanouté es merecida, por mucha provocación que hiciera el "angelito" Fábregas, la de Navarro... no lo tengo yo tan claro. Lo que sí que hay que tener claro es que ante árbitros como Muñiz o Iturralde no se le puede ir a uno la cabeza lo más mínimo, porque no dudan ni una milésima en mandarte a la calle.


Habrá que esperar el fluir de la competición y ver dónde desemboca todo esto, lo que sí que es cierto es que, al igual que pasa en la Liga con Barça y Madrid, las clasificaciones de árbitros no cambian y Muñiz e Iturralde siempre son los más polémicos. Menos mal que a uno le quedan meses y a otro "sólo" tres añitos.

11 nov. 2011

Otra de mis aficiones


Todo el que me lee asiduamente en este blog conoce dos de mis grandes aficiones, el Sevilla FC y el mundo del arbitraje. No obstante, no son las únicas.

Quitando la que tengo por la cultura retro-digital, su música, sus videojuegos, los 8-bit y en definitiva la cultura de los ochenta y los noventa de la cual me empapo en este blog y trato, junto con un colega de representar en este otro del cual soy administrador y trata sobre novedades en música no comercial, videojuegos y diseño gráfico.

Sin embargo, hay otra afición oculta en mi persona. Bueno oculta porque no se ve a simple vista, pero todo el que viene a mi casa descubre y, en mayor o menor medida, se asombra. Esta afición no es otra que el coleccionismo cervecero. Aquí os dejo una foto de cómo está en estos momentos mi humilde colección.


Ayer fue una gran fecha en mi coleccionismo cervecero, pues llegué al medio centenar de botellines en una colección que empecé el verano pasado. ¿Porqué empieza uno a coleccionar botellines de cerveza? Pues la verdad que no lo sé. Un día en un bar, un amigo que trabajaba allí de DJ me invitó a una cerveza. Yo le pedí una Cruzcampo pero, sin embargo, me trajo una cerveza que no había probado nunca: Sol, una cerveza de importación mexicana.


Me pareció muy curiosa y me la llevé a casa para ponerla en mi estantería. Pocos días después, de vacaciones en Portugal, decidí llevarme una birra portuguesa, la Sagres, para casa y así, en menos de un mes, ya tenía cinco o seis botellines adornando mi estantería. Casi sin darme cuenta empecé a desarrollar la costumbre de llevarme todas las noches un botellín a casa y hoy, año y pico después, he llegado a la redonda cifra de cincuenta.

Tengo cervezas de todas clases, de un montón de países (la más exótica que tengo es una cerveza hindú que se llama Cobra) y algunas con más de 2000 km encima. Aunque es verdad que muchas de ellas las he sacado de la Cervecería Internacional, una cervecería que está junto a Plaza Nueva y que le recomiendo a cualquier amante de la cerveza que tenga ganas de probar cosas diferentes; hay algunas con historias sorprendentes, algunas rozando los límites de la legalidad (jajaja).


Pero aunque tenga un montón, tengo una espinita clavada en el corazón y es que no tengo la Cruzcampo. Diréis ¿pero cómo no, si todos los días vivimos rodeados de Cruzcampo por todas partes? El caso es que a mi no me gusta este Gambrinus a dieta que nos han puesto desde hace unos años, y estoy buscando por todos lados un tercio de Cruzcampo del de verdad, del que había antes de que Heineken comprara la marca.


Qué hermosura de Gambrinus con su talega, qué amarillo tan bonito y espumita tan sabrosa, esa etiqueta sobria, roja y blanca como debe de ser, simétrica y brillante. No como ahora, que parece un parchetón rojo... ¡Qué tiempos aquellos! Así que ya sabéis, si alguno tenéis un botellín de estos en casa y queréis hacer muy muy feliz, no dudéis en regalarmelo, o vendérmelo que la cosa está mu mala.

Todo esto me hace recordar el episodio que tuvimos en verano con lo de Cruzcampo y los equipos sevillanos y no puedo sino reirme, doy gracias que tengo una cultura cervecera bastante buena y si tengo que estar un tiempecito sin beber Cruzcampo a modo de protesta no lo voy a pasar nada mal, la verdad. Os recomiendo tres cervezas, muy similares, pero infinitamente más buenas que nuestra Cruzcampo: Becks, Stella Artois y Staropramen, las tres muy suavitas y riquísimas pilsens. Conforme a cervezas de trigo, os recomiendo que probéis si no lo habéis hecho Erdinger, Franciskaner y Legado de Yuste, una trigo española que venden en Mercadona y está exquisita; y si ya queréis ir más lejos y probar cosas más extrañas, no dudéis en probar Chimay Red o Aventinus, dos cervezas negras que harán las delicias de los que les gusten las birras fuertes. Por último, os recomiendo que probéis una cerveza francesa que se llama La Biere du Demon. No destaca por su sabor, pero es una cerveza de 12º y es muy curioso probar una cerveza que pique en la garganta por su rudeza. Os aconsejo que la probéis en invierno para entrar en calor, aunque no es ni mucho menos la cerveza más fuerte que podéis encontrar, tengo otra, Tokio de la marca BrewDog que llega a los 18,2º. Esa sí que no os la recomiendo porque me podéis pegar una paliza cuando me veáis jajaja. Todas ellas las podéis encontrar en la Cervecería Internacional.


¿Y a vosotros cual os gusta más?

10 nov. 2011

Escudos modernos

Copiándome un poco de la idea de Santi Mora, me he puesto esta tarde a diseñar lo que sería un escudo del Sevilla FC adaptado a los menesteres del s. XXI.

Muchos son los clubes que han actualizado su imagen de marca más importante, su escudo (AKA logo en cualquier empresa común), en los últimos años. El máximo exponente, el óscar a esta dinámica creo que se la lleva el FC Barcelona, equipo que ha cambiado el diseño de su escudo en cuatro ocasiones desde los años 50, hasta llegar al actual. Después hay equipos como el Madrid (que oscureció en 2002 la raya que divide su escudo), Valencia (que adelgazó su escudo para hacerlo más punzante) o Málaga (que ha cambiado por completo el diseño del escudo tanto en letras como en motivos desde 1994). Por otra parte, hay equipos, entre ellos el nuestro, que llevan ya más de setenta años sin cambiar el escudo, ya sea formas, figuras o colores.

Hace poco, incluso el otro equipo de la ciudad cambió de imagen de marca, descargando el escudo de colores innecesarios y estilizandolo mucho mejor para colocarlo donde prima ahora, la página web. Al igual que ellos, equipos como Racing, Espanyol o Atlético han descargado de colores y figuras innecesarias sus escudos para adaptarlos a los nuevos tiempos que corren, por ello creo que nuestro escudo debería seguir la tónica y "mejorarse".

Yo, al contrario de lo que realiza mi compañero de blogosfera Santi, no he dado rienda suelta a mi imaginación, porque ello me habría llevado a cambiar el escudo por completo. Sin embargo hay dos o tres detalles que cambiaría sin dudar, y os los muestro a continuación.

Este es nuestro escudo hasta ahora, y desde que en la década de 1930 se sentaran las bases de su diseño, no se ha cambiado en demasía.

En primer lugar, haciéndome eco de lo que cuenta Santi en su post, abogo por eliminar el color dorado, color que en ningún momento ha sido principal en nuestras equipaciones y, de siempre, ha sido sinónimo de "Real". Nosotros no tenemos nada de "Real", jamás un rey nos ha condecorado (salvo aquellas Copas que nos entregaron Juan Carlos o Felipe) y no veo necesario tener en nuestro escudo nada de oro, entre otras cosas porque ya está más que demostrado que nunca hemos sido el equipo de "los ricos".


Dejando de lado el tema de los bordes y los dorados, creo que no es de recibo variar de ninguna manera las 11 rayas/barras/líneas que nos han identificado desde el principio de los tiempos, por ello sólo contemplo que se modifique en cierta medida el color, para hacerlo aún más vivo. La pelota que hace de centro de gravedad en nuestro escudo no he querido tocarla, porque es importante históricamente y a su vez sirve como compensación a la claridad que emiten los huecos en blanco de las seis rayas blancas y los espacios vacíos tras los santos y las letras ese, efe y cé.


Terminando esto llegamos a la parte más complicada del escudo, la insignia de la ciudad, algo a todas luces también inamovible. Lo que yo tocaría en esta parte sería su complejidad, simplificándola a un diseño vectorial con unos 6-7 colores base, incorporando en la cabecera del trono de San Fernando el logotipo "cien", en conmemoración de nuestro centenario y dejando claro, incluso en el escudo, la longevidad de nuestra institución.


Por lo tanto, eliminando los bordes dorados, añadiendo tonalidades negras tan presentes en nuestras equipaciones en lo últimos años, avivando el carmesí de las cinco barras rojas y el cuartel superior, y simplificando el diseño de los tres santos, el escudo del Sevilla FC "modernizado" luciría tal que así


Evidentemente, no es más que un invento fruto de la imaginación y el trabajo, desde mis conocimientos de optimización de imagen de marca, de lo que sería conveniente hacer con el escudo de nuestro Sevilla FC. 

Espero que nadie se mosquee o me tache de pintamonas, todo lo contrario, sólo he querido seguir el juego a uno de los mejores blogueros que hay en esta nuestra blogosfera.

Espero que os guste y opinéis sobre el diseño.

Salud y Sevilla Fútbol Club!

9 nov. 2011

Resaca de debates

Después de dos días de debates, uno político y otro deportivo, voy a intentar sacar conclusiones. Y no del político, porque la verdad es que tengo muy claro lo que voy a hacer el veinte de noviembre y ni treinta debates me van a cambiar, sobre todo si sólo son estos dos barbas los que participan en ellos. ¿Y la voz de los cientos y cientos de miles de personas que se han tirado a las calles en los últimos meses? Un debate entre dos cuando todo el país clama que esto no puede ser así me parece una absoluta falta de respeto a la ciudadanía y a la democracia. Pero bueno, he dicho que no iba a hablar de los barbas y no voy a hacerlo.

Por otra parte, el debate que mantuvo anoche nuestro presidente, dejando entrar al lobo en casa, me gustó y disgustó a partes iguales. Aunque en ciertos momentos me entraba absoluto asquito del chupaculismo y defensa de la élite que propugnaban varios de los periodistas citados, E. Ortego el que más, puedo pensar que bastantes cosas me dejaron a gusto.


De entre todo lo que se habló anoche, me quedo con sólo una frase que define a la perfección lo que significa la Liga Española. Decía E. Ortego: "La Liga Española sí es competitiva, hay dos equipos que compiten por el título, cinco o seis equipos que compiten por la Champions y el tercer puesto, y ocho o nueve equipos que compiten en la zona baja. Cada uno tiene su competición y siente que la competición es justa allí donde les corresponde"

¿Pero cómo se puede tener tantísima cara y tantísimo morro?

Voy a hacer un símil de lo que es competir en igualdad desde el principio y lo que es la liga española usando uno de mis juegos preferidos, el póker.



Yo, cuando juego al póker con mis amigos, ponemos todos 1, 2, 5, X euros, todos lo mismo a un bote central, y empezamos todos con la misma cantidad de fichas, suelen ser sesenta. Empezamos a jugar, todos con sesenta fichas, y unos somos más buenos y otros somos más malos y como al final las carencias se notan, se nota cuando alguien sabe jugar, sabe controlar la situación y sabe jugar sus cartas, tras varias manos, unos tienen más de sesenta fichas y otros tienen menos. Pasado un tiempo, algunos no tienen fichas y otros las tienen todas. Al final, uno gana.

Imaginemos la misma partida de póker, donde todos ponemos el mismo dinero para competir, pero unos empiezan con quinientas fichas y otros empiezan con veinte. Da absolutamente igual que haya un jugador que esa partida tenga suerte o simplemente sea bastante bueno, con veinte fichas, en cuanto el jugador que posee quinientas quiera, va a obligarte a hacer all-in (no sé si sabéis jerga de póker, pero significa "o apuestas todo o gano yo") e irremediablemente siempre te va a ganar y, sólo si tienes mucha mucha muchísima suerte, vas a poder remontarle y acercarte a su mastodóntica cantidad de fichas.

¿Qué partida creéis más justa?

Evidentemente, siempre va a haber jugadores más buenos y jugadores más malos, pero si todos competimos desde el principio en igualdad de condiciones, la partida es muchísimo más emocionante. Ahora bien, si encima que un jugador tiene quince veces más fichas que tú, es increíblemente bueno, la partida se torna aburrida e imposible para los demás.


Esto es lo que pasa en la Liga Española, el dinero de las televisiones, como dijo ayer repetidas veces F. Aguilar, no te garantiza el rendimiento deportivo, pero, como bien correspondió nuestro presidente, sí nos permite mantener en nuestros equipos a los futbolistas más buenos (quizá si hubiéramos podido ofrecerle dos millones de euros más al año a Daniel Alves, a Keita o a Adriano, hoy en día seguirían en nuestra plantilla), que por supuesto no encandilen con cantos de sirena a nuestros mejores canteranos y, por supuesto, traer a futbolistas de más calidad. Y esto se aplica a todos, absolutamente todos, los equipos mortales: Canales fue quitado al Racing, Villa fue arrebatado al Valencia, Callejón al Espanyol cuando más a gusto estaba este en el equipo perico, Pedro León al Getafe... Y la mayoría de ellos para nada, para que chupen banquillo y sólo consigan debilitar a los ya de por sí debilitados rivales.

Poco más puedo destacar del debate, salvo lo de las antipatías y poco más, que ahora que se ha hecho una encuesta real, de mano de la Universidad de Sevilla, a 34.500 socios del Sevilla FC, y no a "70 personas sevillanas" como declaró el amigo P. P. San Martín, ha salido que los equipos que más les gustan a los sevillistas son el Barça, el Valencia y el Granada, casualmente dos de los que a mi también me gustan, cambiando Barça por Sporting; y los más odiados son Betis, Madrid y Atlético, casualmente los mismos que los míos, aunque lo del Betis no se puede considerar odio, simplemente es "esa sensación" que ya sabemos y sentimos todos nosotros.


En fin, que nada nuevo bajo el sol. Bueno sí, que por lo visto va a volver Reyes porque no se lleva bien con el amigo Manzano. Yo para eso voto que vendamos a cuatro futbolistas y repesquemos a Dani Alves, y juguemos a fútbol-7, eso sí que sería un pedazo de cambio de sistema ;)

7 nov. 2011

Una nueva regla para tener fe

Está claro que, después de los últimos tres partidos, donde la media inglesa se ha convertido en calcetín galés (copiándole la expresión a Santi Mora) y las sensaciones son pésimas, lo mejor que podemos hacer es ampararnos en que el equipo sigue quinto y relativamente cerca de los puestos Champions siempre y cuando el Levante no remonte el vuelo, porque el Valencia ya ha engrasado la máquina y ha metido la velocidad de crucero hacia el tercer puesto.

Hace dos semanas estábamos haciendo uno de los mejores arranques ligueros de nuestra historia y teníamos a tiro batir todos los récords de imbatibilidad y ponernos con una burrada de puntos para estar empezando. Ahora, a la espera de la jornada 12, podemos decir que esto es cosa del pasado.

Ayer dije que hoy iba a hacer un post estadístico y así va a ser. En los últimos seis años, desde que nos dejó Caparrós, el Sevilla ha hecho los siguientes arranques ligueros (contando arranque como las 12 primeras jornadas, o un tercio del campeonato):

TEMP

PUNT.

V

E

D

GF

GC

POS

2005/06

15

4

3

2

9

5

2006/07

25

8

1

2

22

10

2007/08

15

5

0

5

21

14

10º

2008/09

23

7

2

2

18

8

2009/10

25

8

1

2

21

8

2010/11

20

6

2

3

18

17

2011/12

18

4

6

1

11

8


A mi, que me gusta mucho muchísimo perderme en datos, estadísticas y sacar conclusiones, más o menos precipitadas, se me ocurren una cuestión fundamental que puede explicar la marcha del equipo ahora mismo.

La "regla" es que cuando llega un nuevo entrenador al equipo, el arranque del primer año suele ser más o menos deficiente, pero en el del segundo año el equipo es una moto y arrasa en todos los aspectos. Muestra de ello es el arranque de la primera temporada de Juande Ramos estábamos 8º con 15 puntos y en la segunda éramos el mejor Sevilla de la historia. Y ni que decir tiene el Sevilla de Manolo Jiménez que, aunque él no fue protagonista en todos los partidos iniciales de su primera temporada y el Sevilla andaba décimo, en su segunda temporada firmó el segundo mejor arranque de los últimos años, con 23 puntos y en su tercera temporada lo mejoró colocándose 3º con 25 puntos.

Con Manzano no hemos podido llegar a ver si esta regla se cumple, pero podemos ver que el arranque de Marcelino, aunque no es malo del todo, sí es el más pobre en victorias y en goles desde 2005 y el tercero más pobre en puntos de los últimos siete años. No obstante, está logrando algo que el año pasado no se lograba y es la solvencia atrás: el año pasado a estas alturas llevábamos 17 goles en contra; actualmente, sólo 8.

¿Se cumplirá la regla y el arranque de Marcelino del próximo año batirá todos los récords? Sólo el tiempo y la paciencia lo dirán. Lo que sí está claro es que al igual que en 2005, hoy en día tenemos un equipo en renovación absoluta.

Por aquel entonces llevábamos sólo uno o dos añitos disfrutando de Navas, Daniel Alves o Renato y acababan de llegar al Sevilla Kanouté, Luis Fabiano, Palop y Maresca. A su vez, pesos pesados de la plantilla como Reyes, Sergio Ramos o Baptista se acababan de marchar dejando un hueco más o menos doloroso en el seno sevillista que no sabíamos si alguien podría rellenar.

Y, joder, vaya si lo rellenaron.

Este año, se nos han marchado pesos pesados de la plantilla como Luis Fabiano, Renato o Dragutinovic, sólo llevamos uno o dos añitos con chavales que cada vez se hacen un sitio más grande en el equipo, como Navarro o Perotti o simplemente son unos cracks como Negredo; y acaban de llegar jugadores para suplir estas marchas de las que antes hablé, como Rakitic, Medel, Trochowsky o Manu del Moral.

Y, para más inri, un entrenador nuevo que se le presuponen buenos métodos pero que nunca ha estado en un club predispuesto a luchar por títulos y posiciones altas en la tabla.


Yo, ahora que miro datos y pienso en frío, sí, puede que el equipo esté dando una pésima imagen, que no nos guste y no nos enamore, pero... Yo voto por tener paciencia, confianza y creer en esto, porque si no somos nosotros quienes apoyamos... ¿Quién lo va a hacer?

La exigencia de hoy en día ni por asomo es la de hace seis años pero hay que tener fe y tranquilidad, que esto acaba de empezar y siempre va a haber algo que nos ayude, en este caso, la recién descubierta regla que os propongo en este post.

Salud y Sevilla FC!