9 nov. 2011

Resaca de debates

Después de dos días de debates, uno político y otro deportivo, voy a intentar sacar conclusiones. Y no del político, porque la verdad es que tengo muy claro lo que voy a hacer el veinte de noviembre y ni treinta debates me van a cambiar, sobre todo si sólo son estos dos barbas los que participan en ellos. ¿Y la voz de los cientos y cientos de miles de personas que se han tirado a las calles en los últimos meses? Un debate entre dos cuando todo el país clama que esto no puede ser así me parece una absoluta falta de respeto a la ciudadanía y a la democracia. Pero bueno, he dicho que no iba a hablar de los barbas y no voy a hacerlo.

Por otra parte, el debate que mantuvo anoche nuestro presidente, dejando entrar al lobo en casa, me gustó y disgustó a partes iguales. Aunque en ciertos momentos me entraba absoluto asquito del chupaculismo y defensa de la élite que propugnaban varios de los periodistas citados, E. Ortego el que más, puedo pensar que bastantes cosas me dejaron a gusto.


De entre todo lo que se habló anoche, me quedo con sólo una frase que define a la perfección lo que significa la Liga Española. Decía E. Ortego: "La Liga Española sí es competitiva, hay dos equipos que compiten por el título, cinco o seis equipos que compiten por la Champions y el tercer puesto, y ocho o nueve equipos que compiten en la zona baja. Cada uno tiene su competición y siente que la competición es justa allí donde les corresponde"

¿Pero cómo se puede tener tantísima cara y tantísimo morro?

Voy a hacer un símil de lo que es competir en igualdad desde el principio y lo que es la liga española usando uno de mis juegos preferidos, el póker.



Yo, cuando juego al póker con mis amigos, ponemos todos 1, 2, 5, X euros, todos lo mismo a un bote central, y empezamos todos con la misma cantidad de fichas, suelen ser sesenta. Empezamos a jugar, todos con sesenta fichas, y unos somos más buenos y otros somos más malos y como al final las carencias se notan, se nota cuando alguien sabe jugar, sabe controlar la situación y sabe jugar sus cartas, tras varias manos, unos tienen más de sesenta fichas y otros tienen menos. Pasado un tiempo, algunos no tienen fichas y otros las tienen todas. Al final, uno gana.

Imaginemos la misma partida de póker, donde todos ponemos el mismo dinero para competir, pero unos empiezan con quinientas fichas y otros empiezan con veinte. Da absolutamente igual que haya un jugador que esa partida tenga suerte o simplemente sea bastante bueno, con veinte fichas, en cuanto el jugador que posee quinientas quiera, va a obligarte a hacer all-in (no sé si sabéis jerga de póker, pero significa "o apuestas todo o gano yo") e irremediablemente siempre te va a ganar y, sólo si tienes mucha mucha muchísima suerte, vas a poder remontarle y acercarte a su mastodóntica cantidad de fichas.

¿Qué partida creéis más justa?

Evidentemente, siempre va a haber jugadores más buenos y jugadores más malos, pero si todos competimos desde el principio en igualdad de condiciones, la partida es muchísimo más emocionante. Ahora bien, si encima que un jugador tiene quince veces más fichas que tú, es increíblemente bueno, la partida se torna aburrida e imposible para los demás.


Esto es lo que pasa en la Liga Española, el dinero de las televisiones, como dijo ayer repetidas veces F. Aguilar, no te garantiza el rendimiento deportivo, pero, como bien correspondió nuestro presidente, sí nos permite mantener en nuestros equipos a los futbolistas más buenos (quizá si hubiéramos podido ofrecerle dos millones de euros más al año a Daniel Alves, a Keita o a Adriano, hoy en día seguirían en nuestra plantilla), que por supuesto no encandilen con cantos de sirena a nuestros mejores canteranos y, por supuesto, traer a futbolistas de más calidad. Y esto se aplica a todos, absolutamente todos, los equipos mortales: Canales fue quitado al Racing, Villa fue arrebatado al Valencia, Callejón al Espanyol cuando más a gusto estaba este en el equipo perico, Pedro León al Getafe... Y la mayoría de ellos para nada, para que chupen banquillo y sólo consigan debilitar a los ya de por sí debilitados rivales.

Poco más puedo destacar del debate, salvo lo de las antipatías y poco más, que ahora que se ha hecho una encuesta real, de mano de la Universidad de Sevilla, a 34.500 socios del Sevilla FC, y no a "70 personas sevillanas" como declaró el amigo P. P. San Martín, ha salido que los equipos que más les gustan a los sevillistas son el Barça, el Valencia y el Granada, casualmente dos de los que a mi también me gustan, cambiando Barça por Sporting; y los más odiados son Betis, Madrid y Atlético, casualmente los mismos que los míos, aunque lo del Betis no se puede considerar odio, simplemente es "esa sensación" que ya sabemos y sentimos todos nosotros.


En fin, que nada nuevo bajo el sol. Bueno sí, que por lo visto va a volver Reyes porque no se lleva bien con el amigo Manzano. Yo para eso voto que vendamos a cuatro futbolistas y repesquemos a Dani Alves, y juguemos a fútbol-7, eso sí que sería un pedazo de cambio de sistema ;)

1 comentario:

  1. Lo de Dani Alves va a estar comlicado amigo...

    Del debate de anoche, comparto muchas de tus apreciaciones. Sobre todo, la tozudez del Ortego en el tema de "liga competitiva".
    Vayaa tela la que dio.

    Desgraciadamente, ese es el sentir mayoritario por la capital de España.

    Un fuerte abrazo amigo.

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