3 nov. 2011

Japonés tenía que ser...

Que la lacra de habernos quedado en Agosto con dos delanteros natos se iba a sufrir era evidente. Quizá todos esperábamos que fuera Kanouté, y no Negredo, el que estuviera más entre algodones, y si bien es verdad que el malí no está para nada, tener a Negredo fuera de combate, y van ya cinco jornadas con la que jugaremos el sábado en Mallorca, nos está pasando muchísima factura. Menos mal que Manu del Moral está respondiendo a las expectativas y superándolas con creces, yo la verdad no esperaba que tuviera cuatro goles a estas alturas de campeonato, principalmente porque pensaba que Negredo ya llevaría tres veces más de los que tiene.


El caso es que sin un delantero centro nato sano en la plantilla y habiendo cedido a una de nuestras mayores promesas en esta posición al FC Barcelona, pocas opciones tenemos para intentar subsanar la falta de gol que presentan los jugadores de la "segunda línea". O está la que se ha inventado Marcelino en el día de hoy: Ibusuki Hiroshi, el jugador japonés que milita en nuestro filial y, de momento, lleva seis goles en el grupo IV de 2ªB. Número ni mucho menos escandalosos, pero que si miramos lo que le está costando al filial coger ritmo y asentarse en una dinámica positiva, están bastante bien.

Un chaval de 20 años, una torre de 1,97 metros que bien podría estar jugando en el Cajasol pero que, por gracia del destino, prefirió usar su altura para rematar balones y no para lanzar a canasta. He de confesar que no tengo ni idea de cómo juega el japonés, ni lo vi en Sabadell, equipo que gracias a sus 13 goles ascendió a la Divisón de Plata el pasado año; ni lo he podido ver en el Sevilla Atlético porque, por una cosa o por otra, no he visto al filial todavía este año.


Sólo sé de él lo que leo en la Blogosfera Sevillista y lo que leo son bastantes cosas buenas. Es normal que esté perdido en algunos partidos, pero nos salvó ante el Cacereño marcando el tanto del empate a uno, nos dio la victoria en casa ante el Melilla y en la goleada frente al roquetas por 7-2 se coronó con un hat-trick. De la factura de los goles, comentan los blogueros que han sido muchos de bella realización y también que es un jugador que pelea, que sube y baja y que siempre está al quite por si puede pegar un zarpazo y robar el balón.

Y, lo mejor de todo, el propio Hiroshi dice que su ídolo es Frederic Kanouté, nuestro Gigante de Mali.

Ahora que Marcelino lo ha convocado para los entrenamientos con la primera plantilla, más por necesidad que por méritos, si terminara jugando el sábado se convertiría en el primer jugador japonés en vestir la camiseta sevillista. No estoy diciendo que debamos ver a Hiroshi sí o sí y que deba hacerlo bien, pero ante la evidente falta de finalización que tiene el equipo no me parece una idea tan descabellada el dejar que Hiroshi tenga una oportunidad. Que lo hace mal, no pasa nada, hace dos días nadie contemplaba la posibilidad de ver al nipón con la camiseta blanca; que lo hace bien, pues genial y si además contribuye a que volvamos a la senda de la victoria, mejor que mejor.


Sea lo que sea, no veo porqué no tirar del chaval, tenemos buenos pasadores en el equipo (aunque muchas veces ellos mismos se empeñen en demostrar lo contrario), tenemos jugadores que la ponen de lujo para que un delantero tan alto remate a placer y tenemos jugadores rápidos que pueden llegar a los rechaces. ¿Por qué no?

Enhorabuena al japonés por entrenarse con el primer equipo y ojalá que si llega a jugar tenga la suerte necesaria. Quién sabe, quizás sea el primer paso hacia un nuevo y más exótico Gigante, un Gigante de Chiba.

¿A vosotros qué os parece?

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