21 oct. 2011

Cambios que deberían crear escuela

Mañana nos enfrentamos al mejor equipo del mundo con tres titulares fuera de combate.

En el mejor de los casos, aún llevando a estos tres efectivos, tampoco se debería notar mucho, ya que el Barça te destroza seas el Osasuna, el Sevilla o el Manchester United.

Eso sí, me asombra la convocatoria, que sin ser del todo llamativa, rebosa cantera. Luis Alberto vuelve al primer equipo tras su castigo en forma de regañina por algo que sólo Marcelino conoce a ciencia cierta; al igual que Luna, el cual sabe de sobra que no jugará, pero que también hace bulto en la convocatoria.


¿Probables alineaciones? Nadie lo sabe. Marcelino ha dejado en el aire el tema de un posible cambio de esquema con un escueto "Sí, puede" a la pregunta de "¿Puede ser que cambie el esquema en el Nou Camp?". No sé porqué pero preveo un mediocampo altamente canterano para dar descanso a alguno de los centroeuropeos de la plantilla.

Medel es indiscutible, eso lo sabemos todos pero... en el caso de que Marcelino opte por el 4-5-1 como planteamiento, voto por Campaña en el eje, con Armenteros a la izquierda, Navas a la derecha y Luis Alberto de mediapunta. ¿Qué pierde el Sevilla con ello? Nada. ¿Qué gana el Sevilla con ello? Probablemente también nada, pero al menos se podrá ver la reacción de la cantera ante una grandisima cita y se le da descanso a uno que nos va a hacer falta el miercoles como es Manu.

Hay que jugar con cabeza un partido en el cual el 70% del tiempo lo vamos a pasar corriendo detrás de la pelota. Dice Marcelino que quiere un Sevilla atrevido en el Camp Nou. ¿Y qué equipo no dice eso cada vez que va a visitar ése campo? A mi se me ocurre otra cosa para intentar que el Barcelona no nos golee. Y me remontaré a los cuartos de final de Copa del año pasado.


Un Sevilla que era un coladero, recibe a un Villareal en estado de gracia que con sacar un gol más que nosotros en nuestro estadio, rebautizado para la ocasión como Estadio Hermanitas de la Caridad. Y nuestro entrenador por aquel entonces, Gregorio Manzano (al que ya le están echando pestes en Madrid) se salta a la piola todas las quinielas y previsibles onces iniciales y saca un equipo de los antiguos. Un 5-3-2 con dos carrileros y un central casi haciendo de líbero aportando al centro del campo para colocarnos en ciertos momentos del partido con dos defensas y ocho tíos aportando al ataque.

Y ganamos ese partido, dando un auténtico baño de fútbol al rival y dejándolo en la cuneta con un increíble 3-0 que nos supo a gloria aunque poco después nos la robaran a base de goles fantasma.


Mañana no es que nos sobren los centrales precisamente pero, ya que estamos, ¿porqué no meter ahí un barullo de cinco y seis futbolistas atrás para que, cuando robemos la pelota, subamos con cuatro o cinco tíos rápidos a matar a la contra? Kanouté no está para muchas carreras, pero ¿y si con los carrerones de Coke, de Armenteros, de Navas, de Luis Alberto o de Campaña cogemos una contra buena, de esas que tantas tenemos, y hacemos valer nuestra aparente solvencia defensiva?

Es todo elucubración, está claro, pero contando con el hecho de que nuestro esquema real va a ser el de todos colgados del larguero durante grandes tramos del partido... ¿qué perdemos cambiando la mentalidad del equipo y obligando al equipo a concienciarse más que nunca que tenemos que salir escopeteados para arriba? Porque con defensa de cinco, poca elaboración de juego va a haber. Pero es que tampoco la hay con cinco mediocampistas, con dos delanteros, en rombo o en vete tú a saber qué planteamiento.

Jugar al Barça de tú a tú es un suicidio. A Mourinho le pasó en el primer Barça-Madrid que disputó y le cayeron cinco chicharitos. Este FC Barcelona hace pequeño a cualquier equipo, sea cual sea su presupuesto, sus nombres, su posición o sus rachas. Por eso creo que debemos jugarle al Barça como un equipo pequeño, defendiendo como cosacos y aprovechando a muerte las dos o tres ocasiones que tendremos en todo el partido. Sólo jugando así han conseguido sacar algo del Camp Nou en los últimos años. Así y, por supuesto, rezando para que los magos de la selección española y Messi no tengan su día.


Por último, mencionar de pasada que nos arbitrará el vasco Iturralde Gonzalez, todo un veterano en la competición, que tiene sus más y sus menos pero que, visto lo visto en los últimos años, no influirá para nada en el partido. Esperemos que así sea.

Como ya he dicho en mis últimos posts, no veré el partido, me voy a guiar por lo que pase con lo que todos vosotros me contéis y de ahí, y quizás también viendome un buen resumen, sacaré conclusiones del partido. Pero que no nos amargue el resultado si es malo, porque nuestra Liga vuelve el martes, en casa frente al Rácing, y ahí sí que es cuando tenemos que salir a matar.

1 comentario:

  1. Buen apunte el de Mourinho. Si me lo permites, te lo completo. Desde que Mourinho decidió no jugar al fútbol con el Barça, sino al antifútbol, el Madrid llegó hasta a ganarles en alguna ocasión. No hay quien supere al Barcelona jugando a este deporte, con lo que habrá que jugar impidiendo que se juegue. Eso es de marrulleros, pero ¿qué otra opción puede haber?

    Yo te la digo. Que las galaxias se alineen, que la Virgen María baje del cielo con todos los Santos de la mano, y que un eclipse de esos que se ven de siglo en siglo coincida junto con todo lo demás y el partido.

    Y además, que el Barça tenga un mal día y el Sevilla haga el partido de la década.

    A ver qué pasa.

    Un abrazo

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