7 nov 2011

Una nueva regla para tener fe

Está claro que, después de los últimos tres partidos, donde la media inglesa se ha convertido en calcetín galés (copiándole la expresión a Santi Mora) y las sensaciones son pésimas, lo mejor que podemos hacer es ampararnos en que el equipo sigue quinto y relativamente cerca de los puestos Champions siempre y cuando el Levante no remonte el vuelo, porque el Valencia ya ha engrasado la máquina y ha metido la velocidad de crucero hacia el tercer puesto.

Hace dos semanas estábamos haciendo uno de los mejores arranques ligueros de nuestra historia y teníamos a tiro batir todos los récords de imbatibilidad y ponernos con una burrada de puntos para estar empezando. Ahora, a la espera de la jornada 12, podemos decir que esto es cosa del pasado.

Ayer dije que hoy iba a hacer un post estadístico y así va a ser. En los últimos seis años, desde que nos dejó Caparrós, el Sevilla ha hecho los siguientes arranques ligueros (contando arranque como las 12 primeras jornadas, o un tercio del campeonato):

TEMP

PUNT.

V

E

D

GF

GC

POS

2005/06

15

4

3

2

9

5

2006/07

25

8

1

2

22

10

2007/08

15

5

0

5

21

14

10º

2008/09

23

7

2

2

18

8

2009/10

25

8

1

2

21

8

2010/11

20

6

2

3

18

17

2011/12

18

4

6

1

11

8


A mi, que me gusta mucho muchísimo perderme en datos, estadísticas y sacar conclusiones, más o menos precipitadas, se me ocurren una cuestión fundamental que puede explicar la marcha del equipo ahora mismo.

La "regla" es que cuando llega un nuevo entrenador al equipo, el arranque del primer año suele ser más o menos deficiente, pero en el del segundo año el equipo es una moto y arrasa en todos los aspectos. Muestra de ello es el arranque de la primera temporada de Juande Ramos estábamos 8º con 15 puntos y en la segunda éramos el mejor Sevilla de la historia. Y ni que decir tiene el Sevilla de Manolo Jiménez que, aunque él no fue protagonista en todos los partidos iniciales de su primera temporada y el Sevilla andaba décimo, en su segunda temporada firmó el segundo mejor arranque de los últimos años, con 23 puntos y en su tercera temporada lo mejoró colocándose 3º con 25 puntos.

Con Manzano no hemos podido llegar a ver si esta regla se cumple, pero podemos ver que el arranque de Marcelino, aunque no es malo del todo, sí es el más pobre en victorias y en goles desde 2005 y el tercero más pobre en puntos de los últimos siete años. No obstante, está logrando algo que el año pasado no se lograba y es la solvencia atrás: el año pasado a estas alturas llevábamos 17 goles en contra; actualmente, sólo 8.

¿Se cumplirá la regla y el arranque de Marcelino del próximo año batirá todos los récords? Sólo el tiempo y la paciencia lo dirán. Lo que sí está claro es que al igual que en 2005, hoy en día tenemos un equipo en renovación absoluta.

Por aquel entonces llevábamos sólo uno o dos añitos disfrutando de Navas, Daniel Alves o Renato y acababan de llegar al Sevilla Kanouté, Luis Fabiano, Palop y Maresca. A su vez, pesos pesados de la plantilla como Reyes, Sergio Ramos o Baptista se acababan de marchar dejando un hueco más o menos doloroso en el seno sevillista que no sabíamos si alguien podría rellenar.

Y, joder, vaya si lo rellenaron.

Este año, se nos han marchado pesos pesados de la plantilla como Luis Fabiano, Renato o Dragutinovic, sólo llevamos uno o dos añitos con chavales que cada vez se hacen un sitio más grande en el equipo, como Navarro o Perotti o simplemente son unos cracks como Negredo; y acaban de llegar jugadores para suplir estas marchas de las que antes hablé, como Rakitic, Medel, Trochowsky o Manu del Moral.

Y, para más inri, un entrenador nuevo que se le presuponen buenos métodos pero que nunca ha estado en un club predispuesto a luchar por títulos y posiciones altas en la tabla.


Yo, ahora que miro datos y pienso en frío, sí, puede que el equipo esté dando una pésima imagen, que no nos guste y no nos enamore, pero... Yo voto por tener paciencia, confianza y creer en esto, porque si no somos nosotros quienes apoyamos... ¿Quién lo va a hacer?

La exigencia de hoy en día ni por asomo es la de hace seis años pero hay que tener fe y tranquilidad, que esto acaba de empezar y siempre va a haber algo que nos ayude, en este caso, la recién descubierta regla que os propongo en este post.

Salud y Sevilla FC!

6 nov 2011

Película de Serie B (0-0)

Eso es, haciendo un balance de lo que leo en la blogosfera sevillista (ya que no pude ver el partido ayer porque estaba trabajando), lo que se vio ayer en el Estadio Iberostar de Mallorca. Una película mala, de principio a final, con los típicos "villanos" de rojo que meten miedo y un héroe de amarillo que en cualquier otra película no debería ser ni actor secundario.

Esto es lo que nos queda hoy de aquel Sevilla que ilusionaba a borbotones en Julio y Agosto, pero como bien dijo un viejo sabio, cuanto mayor es la ilusión, mayor es la decepción.

No sé a qué achacar el desierto por el que está pasando el equipo, si a las bajas, al cansancio que estas provocan, a los planteamientos austeros del entrenador o simplemente a la mala suerte, lo único que sí es cierto es que, tras cuatro partidos de ocho contra esos rivales que previsiblemente no deberían ser compañeros de baile en los puestos altos, el equipo lleva 5 puntos de 12. Aún quedan Athletic, Zaragoza, Getafe y Levante, equipos a los que en los últimos años hemos ganado, pero que también nos han ganado casi todos. De conseguir el doce de doce con ellos estoy más que seguro que toda esta parafernalia decepcionante que estamos teniendo estará más que olvidada, pero de no hacerlo nos presentaríamos en nuestro campo frente al Madrid en una situación paupérrima y, además, preparados para recibir otros seis como en Mayo si no se empiezan a corregir YA hechos como la previsibilidad en el ataque y la pésima trancisión en el juego, con regalos al rival incluidos.

Como he dicho no voy a hablar del partido porque no lo visto, pero mañana voy a hablar de números, de lo único que se puede hablar en frío.

5 nov 2011

¿Y hoy qué?

Esa es la gran incógnita que tenemos todos para esta tarde.

¿Qué Sevilla nos encontraremos hoy?


¿Nos encontraremos el del Barça? ¿El del Granada? ¿El del Valencia? ¿El de Osasuna?

Creo que todos estamos de acuerdo que el equipo no tiene, a estas alturas, una personalidad definida. En las dos últimas jornadas parece que se ha diluido aquel Sevilla correoso y numantino que sacó un punto del Nou Camp y a ratos hemos visto a ese Sevilla de caballería, rápido y mortal que es capaz de marcar un gol en un minuto y de atacar en oleadas, una detrás de otra, asediando sin cuartel la meta rival.

Como dijo Aristóteles "en el punto medio está la virtud entre dos extremos viciosos" y en este Sevilla de hoy nada puede ser más verdad. Combinando a la perfección esa velocidad arriba con la garra atrás conseguimos derrotar a dos de nuestros principales rivales por la Champions y conseguimos salir airosos de las guaridas de los otros dos. Sin embargo, bien sea por el cansancio, la falta de delanteros, el exceso de confianza o el conformismo, llevamos tres jornadas sin ganar, la perfecta media inglesa se ha ido completamente al traste y ya no queda otra que no sea ganar esta tarde en Mallorca, por lo civil o por lo criminal.

Nos sorprendió Marcelino convocando a Ibusuki Hirsohi como único delantero centro nato y yo, aunque me alegra la iniciativa, no me convence a partes iguales. Absolútamente de acuerdo estoy con que el chaval debute, tenga minutos y si acaso, tenga alguna oportunidad de enchufar un tanto que tengamos que celebrar con un chupito de sake; pero también estoy de acuerdo en que si el japonés debuta puede deberse a dos motivos, o bien para perder tiempo o bien para quemar las naves ante un resultado adverso.

Y por eso, yo preferiría hoy que el japonés no debute, que con lo que salgamos al campo, previsiblemente Manu de referencia arriba acompañado de Armenteros, Trocho, Campaña, Medel y Navas, baste para llevarnos los tres puntos frente a un Mallorca que tampoco está para tirar cohetes.

Un Mallorca que viene de recibir un guantazo con la mano abierta en el Camp Nou, cinco goles que, del mismo modo que Villareal, u Osasuna querrán redimir ante su afición, espoleada en las últimas jornadas de la mano de un viejísimo conocido y amigo del sevillismo, Caparrós. Sincéramente, espero que Caparrós haga un buen papel en Mallorca y que termine el año bien situado, no puedo desearle menos a uno de los nuestros, pero todos conocemos bien sus métodos y el equipo bermellón que vamos a tener hoy delante para nada se va a parecer al que hemos visto los últimos años. No tienen a sus estrellas de antaño, el último en completar la diáspora, De Guzmán, que tampoco es que se esté saliendo en el Villareal, pero siempre un jugador bueno resalta más en equipos pequeños y espero que el juego de ataque del Mallorca no sea suficiente para crearnos demasiados problemas. Eso sí, dependiendo del Sevilla que tengamos esta tarde, puede pasar todo lo contrario.


Nos arbitrará el menor de los Teixeira Vitienes, por segunda vez este año. La primera vez fue en Villareal, con sendo empate a dos a merced de dos penalties. Hoy preveo un partido tosco, lento y con muchas faltas, y por ende, muchas tarjetas. Ojalá me equivoque, pero Teixeira no es de los que perdona amarillas.

Tenemos que aprovechar esta lentitud y esa tensión por puntuar con la que va a salir al campo el Mallorca para que la tensión y los nervios que tienen los nuestros no se note en demasía. De ganar, mantendríamos la posición de Europa League una jornada más, acercándonos al perdedor del derbi valenciano y manteniendo las distancias con Málaga y Espanyol. Tenemos que sumar como sea para seguir dependiendo y creyendo en nuestra capacidad de mejoría, que llegará en algún momento, pero no se puede forjar con más derrotas. Hoy hay que poner la primera victoria en el casillero visitante, no se puede alargar más. Hoy sí que no vale salir a empatar, ni salir arropaditos para coger una contra. Hoy hay que dominar, hay que amrcar, hay que hacer ver que somos el Sevilla Fútbol Club y, para ello, confío en lo que tenemos.


No voy a poder ver el partido porque a esa misma hora estaré arbitrando en Nueva Sevilla, pero espero poder volver a casa y quedarme satisfecho con las crónicas que mis compañeros blogueros me brinden.

Hoy no nos puedes fallar, Sevilla. Nos lo debes.